Una de las mayores preocupaciones en la ingeniería de procesos es la falta de metros cuadrados disponibles. La caldera de vapor pirotubular Attsu HHE Hybrid resuelve este problema de forma brillante al integrar dos sistemas de generación de energía en un solo cuerpo de presión. Tradicionalmente, una empresa que buscara descarbonizar su producción tendría que instalar una caldera de gas y, de forma paralela, una caldera eléctrica independiente con su propio colector, valvulería y sistema de control.
Al elegir este modelo híbrido, se reduce drásticamente la huella de la instalación (footprint). Al compartir la misma cámara de agua y el mismo cuerpo de la caldera de vapor pirotubular, se simplifica la red de tuberías de vapor y condensados, reduciendo también los costes de instalación y aislamiento térmico. Además, el diseño compacto de Attsu permite que las resistencias eléctricas de media o baja tensión estén integradas directamente en el cuerpo cilíndrico, manteniendo la accesibilidad total para el mantenimiento sin necesidad de ampliar el espacio destinado a la sala de calderas.
La capacidad de Attsu para optimizar el espacio no se limita a un catálogo estándar; su valor diferencial reside en la ingeniería a medida. Entendemos que cada sala de calderas tiene restricciones geométricas únicas, por lo que adaptamos el diseño de la caldera de vapor pirotubular HHE Hybrid para encajar en proyectos de sustitución o nuevas plantas con limitaciones de superficie. Fabricar en sus propias instalaciones de Girona y Madrid permite a Attsu ofrecer soluciones personalizadas, como la reorientación de conexiones o el ajuste de las dimensiones del quemador y el cuadro eléctrico. Este servicio de fabricación nacional garantiza que cada caldera de vapor pirotubular sea una solución que maximiza cada metro cuadrado disponible sin comprometer la potencia ni la seguridad.